Los 4 Referentes de “El Otro Entrenamiento”


Decidir un resultado al que dirigirse es necesario para que se inicie un tramo del camino en la vida de alguien que quiere lograr algo nuevo. No es suficiente tener una idea sobre ello, el Resultado hay que nombrarlo con palabras para concretarlo. De lo contrario, es seguro que ese alguien quede a la deriva, dependiente de otras circunstancias o conformado con lo que ya logró.

Estamos hablando de decidir algo que no se ha logrado hasta ahora, y si se logra, seguir con este referente para mantener en continuidad un recorrido que produzca que, quien sigue avanzando, crea su propia realidad. Todo aquello que se va a ir encontrando en el camino va a ser con lo que se va a ir encontrando a sí mismo. De tal manera que lo que consideraba que era la vida, ahora es su vida. 

En una sesión de ENTREMO, de lo primero que hablaremos será del Resultado. Escuchando qué se dice cuando se habla de ello, descubriremos la cantidad de desvíos que se producen cuando se atiende al uso de las palabras que se están eligiendo. Y el poder que todo eso tiene sobre la realidad.

Por ejemplo: cuando alguien dice que su resultado es “adelgazar”, no está considerando que la única manera de hacerlo es engordando primero. O si alguien dice que quiere “ir al gimnasio”, no significa que sea a entrenar, o incluso si alguien dice que tiene “problemas de salud”, considera la salud como problema, en vez de la falta o ausencia de ella. 

Aquí aparece un hilo del que ir tirando para acceder a cuestiones particulares que argumentan por qué se dificulta tanto lograr algo nuevo en la vida de cada uno, o por qué cuando se logra no hace diferencia. Gracias a la decisión de un Resultado al que dirigirse se inicia lo que de otra manera no era posible, se abre un universo de autoconocimiento y de realidad propia.


Cuando alguien descubre que eso que dice que quiere lograr está señalando hacia otra dirección que, a su vez, le determina a “ser” de una manera que le convierte en lo que supuestamente “es” y que por eso nunca podrá lograrlo, se inicia el verdadero Viaje Interior. Un viaje que interroga a quien decide recorrerlo y que le lleva hasta los límites de sí mismo, de su supuesto “ser” que el “otro” le dio, y de todo aquello que considera que es verdad, que es posible, que es imposible, o que es realidad, entre otras muchas cosas.

Ubicar en uno mismo el problema, es decidir la solución. Responsabilizarse de todo lo que sí, y por supuesto de todo lo que no, en cuanto a aquello que forma la realidad, es pasar de un lugar de objeto, es decir, de dependencia, al lugar de sujeto, al lugar de alguien que está en su vida y genera lo que desea.

La decisión es propia, es de uno en uno, en lo que se refiere a individualmente, y en lo que se refiere a de uno en uno mismo. En ENTREMO hablaremos de esto, polarizaremos cada sesión en la dirección de cada uno hacia cada uno, y potenciaremos la aplicación de lo que se va aprendiendo, tanto en la vida cotidiana, como en el camino a lograr el resultado.

Pero el Viaje Interior es continuo y en todos los ámbitos de la vida de alguien, que enseguida va a observar que lo que parecen ser diferentes áreas en lo cotidiano (cuerpo físico, trabajo, economía, relaciones…) tienen un factor en común que señala directamente a ese alguien y a su problema, manifestándose de diferentes maneras, pero siendo siempre idéntico en esencia. Así, por mucho que pretenda cambiar lo que pasa fuera, terminará siendo lo mismo, o peor, porque lo generó y lo seguirá generando desde dentro.


En el diseño del Plan para lograr el resultado haremos una diferenciación entre eso que alguien quiere lograr y cómo va a lograrlo. Vale la pena señalar aquí que es en el imaginar “cómo” lograr algo donde alguien se desvía, se frena, se abruma, o incluso se justifica de finalmente no hacerlo. Por lo que, contando con que eso es imaginario, nos enfocaremos directamente en el “qué”, en la decisión, en el deseo, en el resultado. Y dejaremos abierta la posibilidad de que la manera se vaya acomodando. 

El Otro Entrenamiento es un Plan en sí mismo que abarca todo lo que alguien va descubriendo que es necesario, y que no estaba considerando, cuando se dirige a lograr lo que quiere. Por supuesto que aquí ubicaremos el programa de entrenamiento que sea mejor para el objetivo, pero sin hacer de eso una limitación que termine por convertirse en lo contrario.

Cuando alguien decide dirigirse a un resultado que le va a llevar a atravesar los límites de todo lo que considera posible, eso le va a poner ante los límites de sí mismo, de lo que es. Esta situación es una situación de conflicto, que requiere un nivel elevado de certeza y seguridad en lo que se está haciendo para que no se corra el riesgo de chocar con esos límites y volver a lo de siempre, pero esta vez peor y con argumentos para no intentarlo más. 

El Plan va a ser el mapa, la brújula y el lugar al que recurrir en caso de que las señales indiquen que no es por ahí por donde hay que ir, o de que las piernas empiecen a temblar…Y a su vez será también un punto de no retorno a todo aquello que alguien ya se demostró que no es suyo, aunque esté en él, y que le viene tanto de dentro como de fuera. 

Por ejemplo: Si alguien quiere lograr un aumento del volumen de su masa muscular, tendrá que considerar que en su Plan es necesario que se cumpla la sobrecarga progresiva en su programa de entrenamiento. Si no cumple eso que es necesario hacer en su Plan, puede estar años haciendo su programa de entrenamiento y no lograr el resultado que quiere. Por lo tanto, el referente del Plan será considerar como necesario eso que alguien NO considera cuando hace algo, que a su vez determina todo lo demás que sí se está haciendo.


Los 4 Referentes de “El Otro Entrenamiento” son los 4 pilares fundamentales sobre los que se va a construir un proyecto personal de crecimiento verdadero y lograr algo nuevo en la vida de alguien. Ninguno es más importante que otro, son los 4. Que a su vez hacen de intermediario entre ese alguien y su vida. Para lograr lo que queremos que es: generar realidad propia. Si se “cojea” en uno, no funcionará la estructura y correremos el peligro de destruir eso que queremos crear.

Entrenar es el referente que determina directamente el paso a la acción, es decir, recorrer el camino que a través del Plan implica un Viaje Interior para lograr el Resultado. Y aunque parezca obvio, no lo es, porque si hay algo que logran los automatismos instalados en cada uno es aparentar que se está haciendo todo lo necesario, y en realidad falta algo clave, que es dirigirse a ello.

En lo referido a Entrenar, se abarca absolutamente todo aquello que se hace tanto en lo interno como en lo externo. Esto quiere decir que pasar a la acción, dirigirse a lograr un resultado, es algo que se hace en todo momento, en todos los ámbitos y en todas las circunstancias o situaciones. No me refiero a que alguien se ponga a hacer sentadillas en la oficina. Me refiero a que si alguien, por ejemplo, decide que para lograr lo que quiere tiene que bloquear la inseguridad, la duda y la falta de decisión, y ponerle seguridad, certeza y valor a lo que hace, eso es siempre y en toda la vida. 

La maravilla que es integrar que alguien Entrena para lograr un Resultado y que el Resultado sea que alguien se logra cuando Entrena, produce cambios totalmente diferenciales en la vida de ese alguien. A punto tal que ese alguien empieza a convencerse de lo determinante que es todo esto en su realidad, y poco a poco, descubrirá que su vida es el Resultado de lo que ocurre en su interior, y que eso se decide, se consigue y se genera de uno en uno.